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jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Escribes?

¿Habrá una especie de registro en el que se cobijen nuestras vivencias, recuerdos, pensamientos y emociones? A mí me gusta pensar que sí. Que todas las verdades particulares confluyen en una. Como si todos escribieramos algo con nuestra propia tinta, color y caligrafía en un mismo lugar. Objetividad compuesta de muchas subjetividades. Pespectivismo en auge.
¿Cuál es el significado de la vida? Para mí ha de ser connotativo, puesto que lo conformaríamos cada uno con nuestra verdad, mientras estás viviendo. Y sí, probablemente exista un cuaderno que no esté en blanco, que contenga otro (u otros) significado además del que nosotros mismos escribimos. Probablemente escribir sea el primer paso para encontrar otros sentidos. Vivir...
Sin ir más lejos, en caso de depresión, las ideas pesimistas que sustentan este estado hacen que todo lo que antes era importante para una persona deje de serlo, que se pierda el sentido, el placer por las cosas y consecuencia de ello, las ganas de vivir. No vivir hace que te encierres en tí mismo y eso te impide desmontar las ideas pesimistas y que disfrutes de las cosas que antes te daban placer. Es circulo que se retroalimenta, que aunque sea dificil de interrumpir, puede hacerse, principalmente procurando continuar viviendo, y transformando los pensamientos hacia algo cada vez más optimista. Esto también se retroalimenta, por suerte.
Sí, parte del significado podría deberse a miles de tintas de colores que están aprendiendo a escribir...

viernes, 25 de junio de 2010

Porque en la variedad está la diversión...

Por todos aquellos que se atrevieron a integrar todos los componentes, a meter todas las partes en el saco y no defender únicamente la parte que les representa y menospreciar la antagónica.
Kant, porque metió en el mismo saco al Racionalismo - El propio hombre es lo único necesario para conocer, porque viene siendo un ser magnífico - y al Empirismo - Tú dame sólo experiencia... que yo ya iré conociéndolo todo - para dar como resultado... La Síntesis Kantiana, aquello de tener un sujeto como un recipiente (forma) que se llene de experiencia (contenido y del bueno).
Luego también, por esa parte tan genial de su pensamiento en la que acababa postulando las ideas de la metafísica: alma, mundo y dios, porque le faltaba experiencia para conocerlas. Asi que después de mucho darle vueltas, postuló que el alma (situada en el sujeto para que pueda aspirar a la perfección) se iba uniendo al mundo según lo conocía (todo objeto que rodea al sujeto) dando como unión de ambos a dios (algo a lo que aspirar: la perfección, que no tiene porqué ser una persona, ya depende de las creencias y tal...).
Sin alma no hay perfección y sin mundo tampoco. Ahí también me gusta como une las creencias de Platón - Hay que vivir en el mundo de las ideas para aspirar a la perfección, no en este tan mundano - y a Nietzsche - vitalista, tenía en cuenta lo vivido y sólo lo vivido.

El resto fueron grandiosos por su aportación, pero les pareció más importante centrarse en defender su planteamiento que evolucionar de alguna manera.

Antonio Damasio fue grande también por descartar la separación de que el cerebro iba por un lado y el corazón por otro. Aunó razón y emoción, pues ambas dependen de la otra. Descartó con esto también el predominio de lo racional sobre lo irracional, ya que la mente, el cuerpo (ay, mundano...) y la emoción funcionan en unidad... no por separado ni entorpeciendose el camino (Bueno, a veces sí, pero es ocasional).

Ortega y Gasset, se repitió un poco
respecto a lo de que tanto el sujeto como la realidad que le rodea toman sentido estando juntos. Y teniendo en cuenta que cada sujeto vive de una manera... puede aportar un punto de vista distinto y subjetivo. Un conjunto de perspectivas que se aproximan a la verdad objetiva más que unas pocas en solitario.

domingo, 2 de mayo de 2010

Sí, depende del cristal...


En ocasiones nos apetecen tanto ponernos con las cosas que tenemos que hacer como que nos marquen la piel con un hierro candente. Y es que si no nos termina de convencer lo que hacemos está bien replantearse porqué seguimos con ello.

Una cosa que suele permanecer oculta es que a lo que sea que estés dedicando tu tiempo, ahora mismo, lo estás eligiendo tú. Por los motivos que sean, aunque siempre tú. Negarse a alguna obligación es incongruente porque te niegas a algo que ya has elegido previamente, alegando que te obligaban desde fuera. En todo caso tú has decidido que seguir haciendo eso que no te gustaba era mejor que las consecuencias que conllevan no hacerlo. Y ahora quieres reafirmarte ante esas consecuencias porque sientes que no tienes poder sobre la situación. Es comprensible, pero no olvides que siempre estás eligiendo , porque es lo que te conviene a . Y si no te compensa, busca qué lo hace y ponte a ello.

Y no he querido decir que compensar sea lo mismo que las cosas vengan como gustes, si no que tu acción vaya en la dirección de lo que quieres hacer, aunque obviamente siempre hay personas o situaciones que difieran, a las que hay que tener en cuenta en su justa medida.

En algunos momentos preferimos que las cosas hubieran sido más sencillas desde el principio y todo nos hubiera venido rodado. Y justo en esos momentos no tenemos en cuenta que no todo viene de afuera, que nuestra percepción de lo ocurrido hace mucho. Suene iluso o no (depende de quien lo lea), buscar las ventajas de que algo haya ocurrido y centrar en la atención en ellas más que en los perjuicios ocasionados. Aunque sea únicamente por generalizar para bien y quedarse con un mejor recuerdo cuando el “bache” haya pasado. Aunque sería mejor no generalizar desde el principio....

Sí, nadie te dijo que fuera fácil, ni mucho menos instantáneo. Aunque sí es necesario, sea antes o después, para no quedarse estancado.

El de este video: Validation 1 y Validation 2, me parece genial cómo busca esas cosas… tan buenas, a las que poca gente presta atención.

Sí, va a resultar que también depende del cristal con el que se mire.

sábado, 20 de marzo de 2010

Delicioso ego...

Hay una manera de sentir el yo, llamada Ego, que aparentemente nos permite ser nosotros mismos.

Teniendo en cuenta nuestros recuerdos, interpretaciones, opiniones, emociones, etiquetas… hace una construcción de lo que nosotros somos. Ésta construcción acaba por ser algo estático, a lo que presumiblemente hemos de ceñirnos.


Nos limita. ¿Y por qué? Dirás. Si parece que nos ayuda a conocernos. Precisamente es lo que parece, pero el Ego solo es un disfraz que hay que mantener. No es un conocimiento de nuestra personalidad, puesto que nosotros somos seres cambiantes, por suerte. Nuestra mutabilidad es una manera de adaptarnos, de sobreponerse a las circunstancias adversas. Si no cambias, te estancas.


Precisamente el Ego lo que produce es este estancamiento, en beneficio de tener referencias sobre lo que ser. Referencias, etiquetas a las que cada uno elige y que uno mismo se fija como chicle al pelo. Sin darnos cuenta – quizás por el miedo a no ser nada definido -, de que de esta manera nos limitamos a un pequeño reducto de libertad, en el que nos quedan pocas opciones sobre lo que ser. No podemos crecer libres: La casa es más pequeña que nosotros.


Por otro lado, esta construcción del yo nos sirve para tener algo estático que ofrecer a los demás. Está claro que si somos previsibles, el resto confiará más en nosotros, porque sabrá como reaccionaremos y podrán actuar en consecuencia. O nos podrá llegar a alabar como grandes personas que en realidad no somos, que solo fingimos ser. Cosa que dará alas al Ego para seguir presente en nuestra vida.


Además, esta forma de estructurarnos, nos hace tener una perspectiva muy partidaria. Un perspectivismo cuyas diversas opiniones - distintas, pero no por ello menos válidas, - no se suman a las de otros para tener una idea global de la situación. El Ego mata nuestra empatía, porque nos dificulta saber porqué las personas quieren ser distintas a nosotros, a nuestra idea de perfección y porque tienen una idea de la realidad distinta. Esos puntos de vista no tienen cabida, por desgracia.


Por todo ello, la llamada muerte del Ego acaba siendo una apertura de mente hacia una nueva diversidad de horizontes.

domingo, 7 de marzo de 2010

Hablemos de... Ortega y Gasset y su teoría filosofica molona.

Ortega responde a las principales preguntas que se ha hecho la metafísica desde tiempos inmemorables - ¿Qué es y en qué consiste el ser? (su esencia) – definiendo la realidad y el ser fundamental.

La realidad fundamental es la realidad radical o “el Todo” que es externo a nosotros mismos.

Ortega piensa que el ser fundamental se corresponde con el hombre, con la vida individual: la vida mía y la tuya, la de cada cual.

Existe cierta dependencia entre el ser y la realidad fundamental. "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”. Tanto el ser como la realidad toman sentido estando juntos.


El ser sin la realidad no puede considerarse completo, porque le falta la experiencia que le da la misma. El hombre no está completo sólo con la ontogenia (lo que trae de serie por decirlo así, lo innato) ni solo con la filogenia (la experiencia que recibe), precisa de una síntesis entre ambas para conocerse y construirse.

A partir de esto desarrolla la teoría del «raciovitalismo», basándose en la razón vital que plantea en sustitución de la razón pura cartesiana de la tradición filosófica. Esta razón integra todas las exigencias de la vida. Permite al ser adaptarse y crecer tomando la circunstancia como un globo atado a una cuerda, no como una bola atada a una cadena

.

La realidad radical necesita del ser porque ha de apreciarse a través de la vida.

No la vida en abstracto, ni biológicamente hablando, sino la vida en la que nos desenvolvemos: el conjunto de experiencias o vivencias que uno experimenta como individuo, la que da sentido a la propia existencia y completa la de los demás.

El perspectivismo o «doctrina del punto de vista» sostiene que toda percepción e ideación es subjetiva. El individuo mira desde un punto de vista concreto, en una dirección propia.

Sumergido en una masa con un ideal concreto y rígido el hombre no se realiza, solo es un grano de arena más. Yo hago la comparación del ideal de la masa con una moda (la que sea).

Además de las distintas modas suele aparecer la típica masa antimoda que se toma tan al pie de la letra lo de ser individual que en cuanto algo que hacen se pone de moda, automáticamente odian dicha cosa. En cambio, estaría mejor saber porqué lo haces y continuar haciéndolo, porque para ti sigue teniendo sentido.

Eso es…

Hagas lo que hagas o pienses lo que pienses, procura que siga encajando con tu perspectiva de las cosas, con tu verdad... o modifícalo en consecuencia.

Para Ortega, la perspectiva es la forma que adopta la realidad para el individuo. Esto no le hace caer en el subjetivismo, pues para él cada sujeto tiene su propia forma de acceder a la realidad, su propia parte de verdad, que puede ser incluso contradictoria con la de los demás.

La verdad absoluta, puede ser la suma de las perspectivas individuales. Es por esto que hay que tener en cuenta a las minorías, porque aunque pequeña, hacen una valiosa aportación a la verdad.


*Ortega y Gasset en una fotografía tomada por la prensa en los años 50, se le arrugan las sienes de pura malicia.