
Es un libro precioso. A mi parecer es el tipo de libro que te despierta, como de un sueño. De un mal sueño quizás, que del uso ya parece bueno.
Si dices: "La prueba que confirma que el principito existió es que era encantador, que reía y que quería un cordero. Querer un cordero es prueba de su existencia", se encogerán de hombros y te tratarán como se trata a un niño.
En cambio si les dices: "El planeta de donde provenía es el asteroide B 612", quedarán convencidos y no formularán más preguntas sobre esta cuestión. Son así, no hay que reprocharles. Los niñitos deben ser muy indulgentes con las personas grandes. Los que comprendemos la vida, nos burlamos de los números.
Por si te interesa, he aquí el libro: El principito de Saint-Exupéry
Lo esencial es invisible a los ojos... Sin duda.