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domingo, 21 de febrero de 2010

Muchos ansían la fórmula de la felicidad…

...Y bueno, hay una de la desdicha (D) en función de las expectativas y de la realidad de Dennis Pragger.

D = E – R

A mayor expectativas, menor felicidad (mayor desdicha) y al verrés.

¿Quiere decir esto que cuanto más bajas sean expectativas más feliz voy a ser?

Noooo…

Quiere decir que si las expectativas de que algo bueno suceda superan a la realidad (que eso bueno no ocurra) la felicidad decrece. Pierdes la esperanza que se dice.

Parece que la responsabilidad cae demasiado en la realidad, en el hado. Oh! Misterio! ¿Seré feliz o no lo seré? Uy, pues ya se verá eh… Depende de lo que decida el destino.

Y.. cuanto más rígida es una expectativa más fácil es que no se ajuste a la realidad. Con esto digo que si me planteo lo que ocurra como un “blanco o negro” tengo muchas probabilidades de pasarlo peor. Porque habré de enfrentarme a la desdicha. Y un gran secreto que me contó Barry Stevens en una de sus páginas es:

La felicidad consiste en permitir que todos los sucesos sucedan.

No quiere decir que me resigno, quiere decir que lo encajo. Que busco lo bueno de esa situación. Aunque sólo tenga de bueno lo que pueda aprender de ella.

Muchas veces no podemos prever qué nos va a pasar, pero cuando si podemos es bueno buscarle lo bueno a todas las posibilidades. Crearlas si hace falta… Eso aumenta mucho la flexibilidad de las expectativas (FE). Asi que cambio la formula a como a mi me sirve más:

D = R - FE

(Así me gusta más ^.^)

A parte de esto, me gusta que la atención tenga una curiosa propiedad: Aumenta lo que enfoca. Cuanto más atención prestas a algo más importante parece: si es algo bueno, magnífico se torna, y si es malo, como que no tan bueno, oye…

Muchos pueden pensar que es absurdo, que no sirve. Pero... si me fijo en lo bueno de lo más imperceptible, mi existencia se vuelve mejor… y seguro que amortiguarán mucho mejor los golpes.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Lo imposible solo tarda un poco más.


El sentido de la vida es un misterio que siempre seguirá en el aire.. para muchos. Cada uno lo encuentra en una cosa, para muchos es la propia felicidad o cualquier otro motivo personal.
Quiero compartir aqui el mio.. No me lo habia replanteado hasta hace unos años porque hasta entonces habia tenido una actitud bastante positiva ante lo que pasaba, aunque no me fuera "del todo bien". Me parece que fue la monotonía y de su mano la impotencia la que me hizo caer en un pozo de desesperación, puesto que pensaba que no estaba haciendo nada en el presente y que no lo haría nunca... y así acabaría. Fue a raiz de un sueño que me obsesioné con el tema. Y gracias a que he podido diferenciar el pasado del presente es que le encuentro sentido a todo lo que hago. Cuando alguna absurdez como esta se me pasa por la mente recuerdo que en el pasado era más ignorante que ahora y eso me fortalece.
El progreso es para mi el sentido de mi vida. Es decir, las cosas están como están y aún así pueden cambiar, van a a cambiar... ya sea yo o las circunstancias las que varíen o avancen. En mi caso me hizo entristecer el hecho de que esas expectativas que algún día me hicieron evadirme en momentos tristes cayeron por la taza del vater en un santiamén...
Es por eso que prefiero optar por el optimismo. Me da igual que parezca ilusorio a ojos ajenos, pero me da energía para afrontar lo desolador, cosa que el pesimismo no hace por mí.
Comparo el optimismo con una especie de patronus protector. Para los que le suene a chino, en la saga de Harry Potter esto era un hechizo contra unas criaturas llamadas dementores, que serían el equivalente a la depresión y la desesperación y que surtía efecto si recordabas tus más felices momentos. Pero dentro del significado que acabo de dar a mí no me sirve del todo. solo recordar el pasado me haría sentir nostalgia, no felicidad.
Por tanto lo que me da energía es mas la suma entre recordar los momentos del pasado que fueron buenos, las expectativas que habia olvidado, que ahora recuerdo y que serán posibles en el futuro y ver cómo mis expectativas se han cumplido desde hace tiempo.

Si añadimos además que este optimismo nos proporcionará más años de vida, quiza incluso deje de importarnos cuando vayan a acabarse las cosas, quizá no se acaben nunca..
Sería bueno que muchos más pensaran en que todo tiene sentido... por supuesto que lo tiene. Espero haberos hecho reflexionar... y para bien.

viernes, 28 de agosto de 2009

afecto


A veces no nos importan las cosas simples... las que más necesitamos, como es el afecto. Muchas personas tienen hambre de afecto, demasiadas diría yo. Hace poco descubrí que el simple hecho de dar abrazos es una genial manera de transmitir ese afecto. Parece obvio ¿verdad? Pues lo es aun más: Cuatro abrazos a día son imprescindibles para sobrevivir.

Siguiendo esta línea: Ocho abrazos te hacen sentir bien y si son doce los que compartas te ayudan a crecer y potenciar tus cualidades.

Y a veces yo pienso... que cuántos abrazos me faltaron... Aunque digo yo, siempre se pueden recuperar. ¿Te hace un abrazo?

viernes, 3 de julio de 2009

Me presento...

...mi nombre es Valle. Tal en alemán, una tal valle en cualquier caso. De todas formas, qué idiota mi presentación! Probablemente hayas llegado a este blog porque te he instado a ello, aunque bueno, si no es así te doy la bienvenida... vaya a ser que te sientas extraño si no lo hago.
Tantas han sido las veces que he pensado en transmitir lo que pienso en un blog... y aquí estoy haciendo honor a esa paradoja.
Siguiendo ciertos estudios que dicen que "pensar mucho" (durante mucho rato, imagino) agota fisicamente a la persona que lo hace, yo sería de esas personas que estan agotadas permanentemente... hasta el límite más insospechado. Será por el calor... Será que me han infectado miles de bacterias y por eso me siento tan cansada... o será por lo primero que he dicho... (y yo, por mi salud mental, prefiero pensar que es así, que me machaco la mente divagando e imaginando miles de posibilidades, que porque el calor y los "viruses" me dejen parcialmente atontada)
Y bien, razón de peso para escribir aqui... Mi literatura puede ser mejor o peor, pero no pretendo ser pedante con lo que escriba, ni popular en la red con este blog (que si voy y llego a serlo, no me voy a quejar), sino compartir (con quien se anime a leerlo) algunas de las cosas que pasan por mi mente.
Sin ir más lejos, me interesa en estos momentos el tema de la libertad, el cual me parece un tema complicado y demasiado trillado. Probablemente no aporte demasiado, pero me dejaré llevar por todo el tiempo en el que he pensado en la libertad... en la mia o en la de cualquiera...
Redios! solo de pensarlo me abruma... Es tarde y debería dormir, pero prefiero escribir... mañana podría ser un día diferente en el que la libertad me diera igual.
Creo que como primera traba para la libertad está el "problema de la moral". No voy a entrar en debates que discuten sobre si el ser humano es bueno o malo por naturaleza, pero sí opino que en algún momento del proceso de su adaptación en la sociedad algo se tuerce...
La moral... todo tan bien visto, tan hipócrita a veces. Si alguna vez tuvieramos en cuenta que la libertad es en sí una "habilidad para elegir" no nos sentiríamos presionados por los mandatos de la sociedad. Realmente, si yo hago algo que aporte beneficio alguno (a quien sea) se debe a que yo lo he elegido. Y eso es lo que le da valor a mi acción, que pudiendo haber hecho "el mal", hice "el bien".
Bueno, ya que empezamos a destapar las trabas.. ¿por qué parar? Según yo lo veo muchas de nuestras "prisiones" son creadas por nosotros mismos más que por la sociedad, a la que achacamos muchos de nuestros males sin cambiar nada (porque es muy fácil echarle la culpa de todos nuestros problemas, amén que yo también lo haya hecho y varias veces.)
Más bien me refiero al "sentirse libre" de cada uno. Ese sentimiento que se reduce cada vez que descubrimos que nuestra economía es solo modesta, que vivimos "con lo justo" y que no tiene nada que ver con lo libres que seamos (no por no tener ciertos caprichos somos menos libres y pensar lo otro solo ayudará a mermar ese sentimiento de libertad y hundirnos en el subsuelo emocional...)
He puesto el ejemplo del dinero porque me parece un tema muy recurrente... como muchos otros que nos estancan y no nos dejan llegar a ser felices...
¿La solución? Quién sabe... A veces se trata de bajar el listón y otras de lanzarse a por todas tras lo que uno quiere (absténganse los que no vayan provistos de altas dosis de creatividad). Comportamientos opuestos a esos serán un buen caldo de cultivo para la apatía y el subdesarrollo de nuestra felicidad. Y claramente la decisión depende de cada uno. Aunque creo que ya vale de reflexiones por hoy: ya que puedo elegir y actualmente no tengo el peso del estudio sobre la espalda me voy a dormir... que falta me hace.